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2/26/2011

Ahora o nunca


Y
pienso que, ahora o nunca,
sentiré la brisa de tus ojos
parpadear sobre los míos;
aún, aún cuando se haya
ido el horizonte de mi rostro
en un apagar profundo…

Y pienso que, luego o siempre,
sentiré tus pestañas abanicar
mis lágrimas y, una a una,
las verás deslizar al perderse
en el mar de mis entrañas.

© Derecho de Autor María del Mar - 2009


2/20/2011

De vernos juntos


Tiritan en la piel
y en mis pupilas,
tu rostro y tu voz,
como la hoja
temblorosa y fiel
que habita en mi
y me reconcilia.

Salvo tus ojos
que me amparan
como una luz divina,
desde el tristísimo
destello de luz
que nos separa.
Y no hago más
que devolverte,
sólo un instante
de palabras,
desde la cercanía
que nos aleja
y nos pierde
de vernos juntos.

© Derecho de Autor María del Mar - 2009/2010

2/19/2011

¡Abre tus ojos, mundo!



Libro de Armando Valladares,
preso político cubano

¡Tanto dolor se derrama
en las galeras cubanas!
Mucha pérdida, tal vez
demasiados gemidos
no escuchados, remotos
e ignorados: soplos ocultos
e íntimos, incomprendidos
saturados de nobleza
en la oscuridad del azote.

¡Abre tus ojos, mundo!
ábrelos para que veas,
para que observes el abuso,
el verso ensangrentado
que cada noche renueva
la fe y la esperanza.

Voces ¡altas! ¡nuevas!
u olvidadas corean, hablan
como los tambores, claves
y maracas de la tierra.

¡Abre tus ojos, mundo!
para que veas y entiendas
que Cuba es una isla
llena de injurias y ofensas
contra la vida del hombre
y los derechos humanos.

¡Tanto dolor se derrama
en las galeras cubanas!

2/18/2011

Desde la aldaba


Te llamé por tu nombre
y nadie salió a la puerta.
La puerta estaba cerrada,
herméticamente fuera
de orden, colgada
del marco o suspendida
de la nada…
Y, ¿quién soy yo,
dime tú? ¿quién soy yo
para llamarte o exigirte
o decirte unas palabras;
si sólo quiero mirarte
desde la aldaba fría 
y el mirador?

Te llamé por tu nombre
y nadie salió a la puerta.
© Derecho de Autor María del Mar - 2009- 2010

2/12/2011

En la lejanía te llamo




El silencio no es más que un permitir,
un otorgar íntimo, un hablar callado;
un mencionar profundo; un anuncio
entusiasmado desde el eco del alma
que dice tantas cosas.

Y yo te digo, y en la lejanía te llamo,
clamo tu nombre en los portales,
y no te veo ni te siento, ni te escucho
más allá del crepúsculo y la lluvia…

¿Cuándo ha de volver aquel tiempo,
el instante nuestro, el toque bendito
del arpa aguzando el oído de besos;
en la penumbra que nos resguarda
de tantos alientos idos por el sereno
de la noche sin luz?

Ven, siéntate junto a mí, fúndate
en mis entrañas para que el silencio
no sea más que un rumor, o una voz
que calma la ansiedad de no verte.



2/11/2011

Detrás del muro



Ya que me oculto detrás
del muro y los hombros,
has de saber que escondo
—detrás de mi frío velo—
mi rostro y mi desvelo
más allá de la esperanza.

¡Oh! partícula de sol
que me alcanza: tierra
y baranda, mar, eco,
nostalgia y luz; sangre
de voz y cruz flotante
al amanecer…

Nada se pega a mi piel
como la vida o el ámbito
anexo que reconcilia
mi sombra, en un avivar
agradable y totalmente
ilusionado.


2/05/2011

Desperté de imaginarte


Desde
que amanecí 
he perdido
el camino;
el atropellado
rastro
se escurrió
en el tiempo
-enojado-
se retiró
del sol,
de la raíz 
seca
y el viento.
Desperté
de imaginarte
en el jardín,
presa
del efluvio
y la voz,
de la página
 apresada 
en tus dedos;
de desandar
los días
y aliviarlos
de tantas
idas sin rumbo
en el campo
seco
de la muerte.

Simple paleta del aire


Todo se ve más amplio,
más claro y con los ojos
del amor ya nada es turbio,
ni azaroso, ni ocasional
ni siniestro.

Todo se ve más sereno,
la quietud se manifiesta
en los labios, en el sutil
mensaje del cuerpo;
desde temblor azulado
de los verso hasta la voz
inquieta del viento…

Todo se ve más vivaz,
los colores más tiernos,
menos elegidos –simples
paleta de los aires–
como las hondas llagas
de andar sacrificadas.

El sonido de la lluvia


La hierba nunca podrá ser
perfecta como el silencio;
como la brisa que calla
y no conversa de tiempos
alegres de verdor y voz…
Siento el impasible sonido
de la lluvia hacer espuma
en mi alma y rosa de agua
en mi pecho; queriendo
ser aire, poema y paz
bajo la magnificencia
fugaz de la hierba.

1/30/2011

Amarnos siempre

No, no podré pasar nunca
por el puente del dolor y revivir
la pena y tocar la espina 
que pincha aún mi memoria…
Y como un poema, a la deriva,
saco el pañuelo y lo exprimo,
lo seco entre mis dedos
y lo ordeño hasta sacar la hiel
del desespero cubrir mi rostro.
Y es que tengo el pesar tallado
en mi alma—de estar sin ti—;
sin pretender ser nadie,
ni siquiera un aire o un estallo
de luz en tu semblante ahora
que la niebla es mucha...
Mas sé que me llamas, me ves
y de lejos me respondes
y me piensas –desde la niebla–
desde el mar que se acoge
y se arrodilla frente a nosotros
y nos habla de la eternidad
y la dicha de pensarnos  
y amarnos siempre.

1/15/2011

Bendigo su trigal

Bendigo su trigal,
su alba, su noche
llena de incienso
y huerto traspasado.
Hueso de su propio
hueso, fruto igual
a su fruto,
de la misma miga
de pan que brota
pálida y dormida
en el surco ebrio;
o como un beso
amoroso y tierno
que no se regala
o se espera nunca…

He deseado quererte


He deseado quererte, he querido abrazarte
en el invierno y hoy con el abrigo grato
de mis brazos.

Mis brazos ausentes de tantos siglos rotos,
llenos de permanencia en cada ciclo de fino
oleaje sobre tu piel y tu memoria.
He deseado decirte, hablarte de tantas
posibilidades, del ayer sin oportunidad,
del hambre que debilita nuestros cuerpos.
En nuestros días, ya todo es posible,
todo es probable, factible y eterno
como el amor que te he tenido siempre.
He querido llorarte, mas el llanto brota
interrumpido, hipado desde la sombra
que sangra y late; sin la viabilidad
de ser bendecido o dado por Dios
en un mundo lleno de casualidades.

1/07/2011

Almas gemelas


Almas gemelas
–iguales y distintas–
crecen con los años,
se crían y se mecen
en la raíz del tiempo
y la pena.

El olvido está yendo
solo, se encumbra
a paso agigantado;
sus manos se tocan
y no se alcanzan nunca
en el atril lacrimoso
de la nada.

Nuestras almas:
–iguales y distintas –
se van con los años,
se dejan en un adiós
casi imperceptible
como las estaciones
sin orígenes, crudas
como las frialdades
de invierno.

Almas gemelas
–iguales y distintas–
sus briosas huellas
se juntan en un cerco
angosto, con voz
desnuda se llaman
y callan su silencio…

Almas siempre unidas
o, a la deriva, se ven
desde lejos y se visitan
desde el hermoso cristal
de sueño anhelado.

Mas nunca olvidados
sus rostros sonrientes
e idénticos.







PURA COINCIDENCIA


Si vuelven a ser

canto, mis cantos

es por la pura

coincidencia…

Y canto sin voz

a las alturas,

al rezo tirado

al abandono
 de la razón
y la tragedia.


No sé de dónde

sale mi aliento

ni sé qué día iré

a tensar un verso,

que vuelve a ser

alegría y dolor

en la memoria.

Nada suele saltar

a mi oído

desde la urna

de mi cansancio,

del sobresalto

que me abruma

por la ausencia

de mi amor.

 Si vuelven a ser

canto, mis cantos

es por la pura

coincidencia…

© Derechos Reservados/USA
Prohibida la Reproducción total o parcial,
por cualquier medio, sin la autorización de la autora.
ISBN 1-933439-04-4


1/05/2011

La curva de mi espalda


La curva de mi espalda
se desliza suavemente
sobre la laguna amplia
entre colinas y claveles.
Su flor de hielo es tiempo
helado, como la estola
desnuda que la envuelve
durante la noche.

12/30/2010

Siempre amado


Busco, en la cima
de lo profundo,
un pedazo de mí
que vaga y rompe
las piedras
de un solo soplo.
Busco y no toco
el sol con un dedo,
ni rastreo el viento
del mar con la vida.
Busco y busco,
lo que ya encontré,
en un instante
o desde tu rostro
siempre amado.

12/26/2010

De no olvidarme


Si no me ves
deseo que me pienses
y que de tus ojos salga
el tiempo a recorrer
el largo camino
de no olvidarme…

12/16/2010

Más cerca del alma


Ahora vivo
más cerca
del alma
y más lejos
del mundo;
modulando
mi paso,
y llenando
mi cesta
de higos
y frutos
arrancados
del texto
que crece
de evocarle.
De nada
vale verme
así: escolta
de las lunas,
culpando
a Dios
por su error
en mi alta
pretensión
de ser feliz
por siempre.
De qué sirve
ser aliento
 —soplo
compungido—
si sólo crezco
de amarle.
Ahora vivo
lejos del cielo,
y más cerca
del campo,
junto al arroyo
salido del mar,
lejos del olvido
que origina
una ola efusiva
de recordarle.

12/11/2010

Tu rostro apasionado


Momentánea eternidad
fue la dicha que un día
me acaricio de pronto,
en ese andar tumultuoso,
de corriente atropellada.
Apacible gozo;
de querer aprisionar
la inmortalidad del amor
con mis brazos abiertos,
fervientes de amar un día
con los ojos cerrados,
sin percibir ni ahondar
que no era mío tu rostro
apasionado.

12/09/2010

Rostro brioso


Cómo adoré
tu rostro brioso
y tu piel de arena
y moluscos;
tu rictus de siembra
y musgos
—cuerpo simple—
como la lluvia invadida
de pensamientos.

11/20/2010

Te busco, amor


Te busco
en las rendijas
de las calles,
en la siembra
siempre virgen,
en la quebrada
que desciende
y en el silencio
que me toca.
Te busco
en el suelo
que pisaste,
en la flor
que recogiste;
en el aire
que gozaste.
Si yo pudiera
cantar al amor
sería justo
cantarte,
cercarte al sol
por un instante,
reír y besarte.
Si yo pudiera
decirte,
hablar de todo
un poco –menos
de la tristeza–,
que sólo sirve  
para rematar
los abrazos
que recorta
el tiempo…