Cuba, de tu pueblo nace
la hierba madura, la caña,
el plátano y el resplandor.
Brillo enorme que desde
el eje de la tierra emana,
para dar fruto y vivacidad
a tus hijos a pleno sol.
Míranos, Cuba, observa
cuan seca tu tierra calla,
tu Pico Turquino yerra
de no ser el mismo;
tus pinares se han caído,
ya no existe el verdor
sosegado de tu origen…
Te han ultrajado, herido
¡tierra fiel de la Virgen!
y nada puedo hacer más
que llorarte y quererte.
© Derecho de Autor María del Mar - 2009
